Inteligencia artificial para agroindustria.
Del campo al palet. Partes por voz, trazabilidad por lote, costes de campaña reales y una logística para producto que no espera — sin libretas ni hojas sueltas.
UN SECTOR QUE NO ESPERA
La campaña marca el ritmo. Los partes se anotan en libretas a pie de parcela, la trazabilidad se reconstruye después como se puede, y el coste real de la campaña se sabe cuando ya ha terminado — demasiado tarde para corregir nada.
En agroindustria los márgenes son ajustados y el producto es perecedero: cada dato que llega tarde es dinero. Un agente de IA captura la información donde se genera, en el campo y en el almacén, y la deja lista al momento.
AGENTES QUE ENCAJAN EN AGROINDUSTRIA
- El audio del capataz se reparte solo en el patio. Son las siete de la mañana en plena campaña de aceituna. El encargado, desde la furgoneta, manda un audio: "la cuadrilla de Ramón a la parcela 14, báscula libre hasta las nueve, y que el de la tolva 3 avise que pierde aceite". El HUB lo descompone y lo lanza como comandas en la pantalla del patio de recepción; el de báscula coge la suya, el de mantenimiento la del aceite, y cada tarea pasa a "hecho" cuando se cierra. Es el mismo panel de mando por voz que ya corre en distribución, puesto en una almazara.
- El lote 2024-0312 lo busca el cliente, no tú. Llama un envasador pidiendo de qué parcelas salió un lote que ha dado un acidez raro. Hoy alguien se mete en tres Excel y dos libretas. El HUB mantiene la cadena parcela → entrada de báscula → bodega → depósito → lote envasado, y devuelve el recorrido completo con fechas en lo que dura la llamada. Cuando venga la auditoría de IFS o BRC, el papeleo ya está hecho.
- Báscula, tolvas y cámaras de patio enganchadas al sistema. Cada camión que entra queda registrado con su peso, su socio y su parcela sin que nadie reteclee el albarán, y las cámaras del patio de descarga dejan grabado qué remolque vació en qué tolva. El día que un socio discute los kilos de su entrega, hay vídeo y báscula que cuadran, no la palabra de uno contra otro.
- Quién entra al patio y quién ficha de verdad. En campaña metes cuadrillas y eventuales que no estaban hace una semana. El HUB lleva el control de accesos de la puerta del recinto y el fichaje de la cuadrilla con cumplimiento del RD 8/2019 — entradas, salidas y horas extra de la temporada quedan registradas como manda la ley, sin la pelea de la libreta del capataz a fin de mes.
- Sabes lo que cuesta la campaña mientras corre, no en enero. Jornales, gasoil de los tractores, portes de los socios, mermas de bodega. Normalmente el coste real por kilo se conoce cuando ya has vendido. El HUB suma esos costes a diario contra los kilos entrados, y te dice el margen por variedad y por día mientras todavía puedes apretar a un proveedor o cambiar una ruta de recogida.
- El control de calidad deja de vivir en hojas sueltas. El de laboratorio apunta acidez, humedad y rendimiento graso de cada partida; hoy en una hoja que acaba traspapelada. El HUB guarda cada control atado a su lote y salta con una alerta cuando una partida se sale de parámetro, antes de que se mezcle en el depósito grande y arrastre a todo lo demás.
- El perecedero no espera a que cuadres la agenda. Tienes cámaras de fruta a punto, pedidos de tres centrales y camiones frigoríficos contados. El HUB cruza lo que hay confirmado, la vida útil de cada lote y los huecos de muelle, y te propone qué se carga primero para que nada se quede pasado en cámara un fin de semana.
- Pregúntale al sistema por Telegram desde la finca. "¿Cuántos kilos llevamos hoy de picual?", "¿qué socios faltan por entregar?", "¿el depósito 4 está lleno?". El responsable lo pregunta por Telegram o WhatsApp desde la parcela y el HUB contesta con el dato real, conectado a la báscula y a la bodega — sin llamar a la oficina ni esperar a que alguien mire.
HECHO EN GRANADA
La vega de Granada es tierra de agroindustria, y OK COMPUTER es de aquí. Conocemos el sector de cerca y vamos a tu explotación o a tu almacén a verlo en persona. Si estás en otra parte de Andalucía o de España, empezamos por videollamada.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Para qué sirve la IA en una empresa agroindustrial?
Para recoger los partes de campo y de almacén sin papeles, mantener la trazabilidad por lote, conocer el coste real de cada campaña, controlar la calidad y organizar la logística de un producto que no espera.
¿Cómo se registran los partes desde el campo?
El responsable manda un mensaje de voz desde el campo —kilos, cuadrilla, parcela, incidencias— y el agente lo registra como un parte estructurado, sin pasarlo a ordenador después.
¿Ayuda con la trazabilidad y la calidad?
Sí. Mantiene la trazabilidad por lote, de la parcela al producto final, y registra los controles de calidad y no conformidades, listos para clientes y auditorías.
Una hora en tu almacén o explotación. Vemos cómo se registran hoy los partes y la trazabilidad, y qué se puede automatizar. Gratis, sin compromiso.
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